PERSONAS MÁS VULNERABLES:
Ancianos, embarazadas y niños

Las personas mayores, los niños, las embarazadas y las personas inmunodeprimidas (por enfermedad, o por alguna intervención reciente), son más susceptibles de padecer alguna enfermedad transmitida por alimentos o sus efectos pueden ser más severos. Por ello, estas personas deberían seguir ciertas recomendaciones con el fin de disminuir el riesgo de padecer estas enfermedades. En el apartado de "Consejos Generales" de esta WEB, se pueden encontrar las recomendaciones a seguir.

Las mujeres embarazadas, además de seguir las anteriores recomendaciones, deberían seguir una serie de medidas adicionales que pasamos a detallar a continuación:

Listeriosis

Es una enfermedad que se puede poner en peligro al feto o acarrear problemas al recién nacido por lo que seguir las siguientes indicaciones ayudaría a reducir el riesgo al mínimo.

Evita el consumo de:

  • Salchichas y fiambres, a menos que estén cocinados.
  • Quesos blandos: como Feta, Brie y Camembert, quesos azules, queso blanco o queso fresco, a menos que estén procesados con leche pasteurizada. La utilización de leche pasteurizada en este tipo de quesos es, hoy en día algo común y en muchos países obligatorio, no obstante, asegúrate de que la etiqueta especifique que el producto está hecho con leche pasteurizada. Se puede comer sin riesgos quesos duros (Cheddar, mozzarela), quesos pasteurizados para untar, quesos cremosos, requesón y yogur.
  • Patés o pastas de carne para untar que necesiten de almacenamiento en frío (refrigerados)
  • Pescados ahumados refrigerados (salmón, trucha, bacalao, atún o caballa), a menos que esté cocido, como por ejemplo, en un guiso.
  • Leche cruda (sin pasteurizar) o alimentos que contengan esta leche.

Toxoplasmosis

Es una enfermedad muy poco frecuente que puede acarrear graves trastornos al feto. Está provocada por un parásito de los gatos que puede infectar a casi todos los mamíferos. Los humanos pueden ser infectados por el parasito sin síntomas aparentes y normalmente no acarrea ningún riesgo, si no es en embarazadas y algunos enfermos inmunodeprimidos.

El problema viene cuando la madre está expuesta al parásito por primera vez durante el embarazo. Si la futura madre ya ha tenido contacto previo con el parásito, las posibilidades de tener algún problema disminuyen radicalmente. Si no es así, y las pruebas realizadas antes del parto demuestran que no ha habido tal exposición, habrá que extremar las medidas de minimización de riesgo:

  • Evita el contacto con gatos y con el lugar donde realiza sus necesidades. El contacto con sus heces es una de las principales vías de infección.
  • Come la carne muy hecha, tanto por dentro como por fuera, evitando los embutidos (incluido el jamón serrano) que no hayan sido cocinados. El proceso de salazón y desecado del jamón serrano, no elimina totalmente el riesgo de que algún parásito sea viable, por lo tanto es preferible no consumirlo.
  • Si realizas trabajos de jardinería o tienes un huerto, utiliza guantes cuando manipules la tierra. Hay formas del parásito que pueden permanecer en la tierra durante mucho tiempo.
  • Lávate bien las manos antes de comer y de preparar comida.
  • Evita ingerir verduras o vegetales crudos, si no han sido lavados a fondo previamente.
  • No tomes huevos crudos ni leche no pasteurizada.

Exposición a mercurio

El consumo de pescado es altamente recomendado tanto para embarazadas como para cualquier otra persona, por su bajo contenido en grasas saturadas y por su contenido en ácidos grasos Omega-3, yodo y vitaminas. A pesar de todos los beneficios que aporta el pescado hay diversos peces de los que no tendríamos que abusar durante el embarazo.

Estos peces suelen ser los grandes depredadores del mar. Son peces que contienen importantes cantidades de sustancias "bioacumulables". Estas sustancias bioacumulables son las que van ingiriendo peces pequeños y cuya concentración va aumentando, poco a poco, según vamos subiendo en la cadena trófica. Esto quiere decir que un pez que come a otros peces acumula, sin eliminar, las sustancias bioacumulables que contenían los peces que ha comido a lo largo de su vida. Es el caso del mercurio, un metal que se encuentra en el medio ambiente y puede acabar acumulándose en los peces más grandes del mar en forma de metilmercurio.

Los peces a los que nos referimos son el atún, el pez espada, emperador, marlín y los escualos. Estos se pueden consumir en el embarazo con cierta cautela.

Las autoridades europeas en Seguridad Alimentaria recomiendan el consumo de, por lo menos, dos raciones de pescado a la semana. Pero en el caso de las embarazadas se debe tener en cuenta estas dos recomendaciones:

  • No se debe comer más de dos raciones de atún por semana.
  • En el caso de comer pescado como el pez espada, el emperador, marlín o algún tipo de escualo, no debería ingerirse más de una pequeña ración de estos por semana y no se debería comer más pescado en el resto de la semana.

Fecha de creación: 17-05-2011

Fecha de actualización: 17-08-2018

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